Si bien la lingüística nos instruye al dar por sentada una infinidad de posibilidades en el uso del lenguaje, lo que a la lógica compete, al menos a nivel elemental, es su uso apofántico, es decir, los enunciados con valor de verdad.

Debemos plantear una diferencia fundamental entre los conceptos de oración y enunciado.

Tenemos la siguiente oración:

Gregorio Samsa se convirtió en un monstruoso insecto

Si la traducimos a otras lenguas tenemos

Gregor Samsa hat sich in einem ungeheuerlichen Insekten verwandelt
Gregorius Samsa in immanem insectum se conversit
Gregory Samsa became a monstruous insect
Gregor Samsa s'est transformé dans un monstrueux insect
Gregor Samsa si transformo in un mostruoso insetto

Tenemos seis oraciones diferentes pero un sólo enunciado con valor de verdad 'verdadero'.